Suben y bajan pasajeros, gauchos patagónicos con boinas y amplias bombachas oscuras

Su formación original sale con dos coches pullmans que pueden transportar hasta 52 pasajeros

El rol social de este tren es muy importante.

El atardecer se siente, el frío llega desde lo profundo de la estepa. El coche comedor es el punto de encuentro. La cena se sirve en dos turnos, a las 21 y a las 23.

Desde las cinco de la tarde, una larga fila de pasajeros tipo procesión se dispone a hacer realidad un sueño: cruzar toda la estepa rionegrina.

La dinámica del viaje es simple: Observar por la ventanilla el paisaje y recorrer los diferentes vagones, así se van formando grupos de amigos


La distancia que separa Viedma de San Antonio Oeste, el tren los hace en largas cuatro horas, contra una y media en ruta

Cada vagón está a cargo de un operario, que está al servicio de los pasajeros y que se encarga de la limpieza. «Hay pasajeros que siempre viajan y te traen regalos, lo normal, milanesas de ciervo o de guanaco»

Fotos: Marcelo Martínez

Edición Fotográfica: Enrique Villegas

Fuente: La Nación

Comenta desde tu cuenta de Facebook