El juez de Juicio Oscar Gatti impuso este viernes (31/05) la pena de 2 años de prisión efectiva y dictó la prisión preventiva por el término de 4 meses contra un hombre que fue declarado culpable de una serie de delitos en contexto de violencia de género, de los que resultó víctima la mujer con la que mantenía una relación de pareja.

El imputado M.E.E. fue declarado culpable de “desobediencia a una orden judicial (3 hechos), amenazas simples (3 hechos), violación de domicilio y lesiones leves doblemente calificadas por la relación de pareja y por mediar violencia género”.

De acuerdo con los hechos que logró acreditar en el juicio la fiscal Norma Reyes, las agresiones ocurrieron entre el 24 de noviembre de 2017 y el 21 de septiembre de 2018, lapso en el cual el imputado violó de manera reiterada la prohibición de acercamiento y exclusión del hogar ordenada por el Juzgado de Familia N° 16 y amenazó a la mujer para tratar de evitar que formulara una nueva presentación judicial. En uno de esos episodios el hombre irrumpió en la casa donde estaban durmiendo la víctima y sus dos hijos menores de edad y volvió a amenazarla y a golpearla, provocándole las lesiones leves certificadas en la causa. En el último hecho, el hombre volvió a presentarse en la casa de la víctima y la amenazó, en el marco de “una escalada de violencia y hostigamiento” que evidencia “el estado de vulnerabilidad en que la colocó, dejando de manifiesto la asimetría existente entre víctima y victimario”, según alegó la fiscal.

Este viernes el juez Gatti le impuso la pena de prisión efectiva considerando los antecedentes que registra el imputado, quien fue condenado en 2010 por un robo ocurrido en Viedma y fue condenado en septiembre de 2018 en Roca por otro caso de violencia de género que incluyó resistencia a la autoridad y lesiones leves contra un efectivo policial.

En la audiencia de hoy coincidió el día de agotamiento de esa última condena con el dictado de la nueva prisión preventiva.

El juez también consideró como agravantes la repetición de delitos contra la mujer “y el alto grado de desinterés en cumplir las prohibiciones” judiciales. “Esta peligrosidad demostrada contra su núcleo familiar es demostrativa del grado de culpabilidad que le cupo al condenado”, señaló Gatti.

Debido a que la sentencia no se encuentra firme, la detención tiene carácter de prisión preventiva. Para imponer esa medida cautelar el juez consideró que “el peligro de fuga está latente”, y lo sumó al “riesgo que corre la víctima de violencia de género, a quien estamos obligados a proteger por los Tratados Internacionales y la jurisprudencia provincial y nacional”. “No sólo es una hipótesis -consideró el juez- porque el imputado ha demostrado que ha desobedecido reiteradamente las prohibiciones de acercamiento, ha hostigado repetidamente a la víctima, y todos los informes psicológicos hablan del problema que registra” en cuanto a “inestabilidad e impulsividad” y a “dificultades para contener la agresividad”.

Por último, solicitó a las partes intervinientes que desde sus respectivos ámbitos hagan hincapié en el tratamiento psicológico que debe continuar el detenido “para tratar de dar solución al problema de fondo”.

Fuente: La Súper Digital

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