La demanda la inició una mujer que se sometió a una intervención quirúrgica y, en el marco de la internación, sufrió una infección que le generó severas consecuencias en su salud y en su vida laboral.

La Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial, de Familia y Minería de la Primera Circunscripción Judicial ratificó un fallo de primera instancia que condena al Sanatorio Austral de Viedma y a la aseguradora Sancor, a pagar más de 3 millones de pesos a una paciente que contrajo una infección intrahospitalaria. 

El nosocomio había apelado la condena argumentando que tomó todas las medidas de seguridad necesarias, por lo que no podía imputársele responsabilidad.

La cifra final del resarcimiento corresponde a los rubros daño emergente, gastos futuros, lucro cesante por incapacidad sobreviniente, daño moral y pérdida de chance. La mujer tuvo que someterse a otras 16 operaciones, posteriores a la intervención, y debió jubilarse anticipadamente por discapacidad, entre otras cosas.

La sentencia de la Cámara indica que “de la prestación asistencial indirecta prestada por las clínicas o sanatorios, nace una responsabilidad contractual directa entre la institución y el paciente, originada en una obligación tácita de seguridad que funciona con carácter accesorio de la obligación principal de prestar asistencia por intermedio de los facultativos del cuerpo de la institución”.

En este caso, los peritos han concluido que “el origen infeccioso inicial en la paciente fue de causa intrahospitalaria durante la internación”. Explica que “la infección intrahospitalaria es definida como “toda enfermedad provocada por micro organismos, contraída en un establecimiento de cuidados por un paciente después de su admisión, sea por su hospitalización, o por recibir allí cuidados ambulatorios”.

En su punto central, el fallo explica que “toda vez que se encuentra acreditado que la actora contrajo una infección generalizada durante la estadía en la institución demandada, esta última debe cargar con la responsabilidad”.

De esta manera, aún “cuando se acredite que para evitar una infección intrahospitalaria fueron tomadas todas las medidas necesarias en el acto quirúrgico, la entidad asistencial no puede eximirse de responder, en virtud de su obligación tácita de seguridad”.

En cuanto al pedido de la demanda para atribuir responsabilidades a los médicos que la intervinieron quirúrgicamente, el fallo rechaza el planteo. “Existe coincidencia en los medios probatorios sobre la corrección del obrar de los profesionales”, sentenciaron.

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