La parroquia choelense atraviesa serias dificultades por facturas abultadas, dado que les cobran como si fueran un comercio. El cura párroco hizo saber públicamente por Facebook la situación que padecen.
En su cuenta de Facebook, el cura párroco choelense, Cristian Bonín, remarcó la apertura de esta parroquia a las distintas actividades sociales –la mayoría de ellas- de contención de niños y adolescentes, pero también de colaboración para grupos vecinales, instituciones y actividades de todo tipo.
«Desde las capillas estamos pagando tarifas de gas en carácter de uso comercial que alcanzan las 6 cifras utilizando con mucha austeridad el recurso. Inconmensurable el esfuerzo por sostener este servicio que es, sobre todo para esta etapa del año, imprescindible. No solo para templar los ambientes donde nos reunimos a compartir la Fé, sino y fundamentalmente para múltiples fines que se inspiran en sostenernos vecinalmente ante situaciones que están afectando la vida familiar y social : comedores , merenderos , apoyo escolar , propuestas constructivas desde lo deportivo , lúdico y artístico para niños y jóvenes , contención de adultos mayores , refugio transitorio para quienes lo necesitan, espacio para que las familias con menos recursos puedan velar a sus seres queridos fallecidos» ejemplificó el cura Bonín.
Más adelante, en la misma publicación de la misma red social, el cura fue crítico para con el gobierno, apuntando que la amplia tarea y apertura social de la institución no es valorada. » Esto no es valorado así por el actual gobierno (y por MUCHAS personas) que nos impone tarifas de tipo comercial haciendo cada día más difícil el sostenimiento de espacios y actividades comunitarias con las características descriptas. Ante la inquietud de lograr una tarifa diferenciada por la utilidad del servicio nos proponen tramitar on line en una página que es TRAMITES A DISTANCIA – PRESIDENCIA DE LA NACIÓN, donde todo es laberíntico y no se logra efectivizar nada. Y quien lo logre puede que reciba el descuento tarifario a los 60 días de aprobado el trámite» se quejó el párroco choelense.
Las dificultades económicas, en este caso, atentan contra la solidaridad tanto del cura y los fieles católicos, como también de aquellos que sin ser parte de la comunidad religiosa, utilizan las instalaciones cedidas por la iglesia, para merendero, entrega gratuitas de viandas a familias carenciadas, ayuda escolar, entre otras de las tantas actividades que tienen como espacio físico las capillas de la localidad.-

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