foto: Marcelo Ochoa

La continuidad de la prisión preventiva, dispuesta oportunamente por un mes, fue resuelta ayer por la jueza Itziar Soly, coincidiendo con la postura del fiscal Juan Pedro Puntel.
En la audiencia se conoció que el imputado ya no cuenta con un abogado particular, por lo que se le asignó una Defensora Oficial. El rol recayó sobre Graciela Carriqueo. 
El planteo de la Defensa fue que se habían realizado las Cámara Gesell y tomado testimoniales, por lo que ya no existía riesgo procesal. De esta manera, solicitó el cese de la prisión preventiva. Además, propuso un domicilio en Viedma, para evitar el contacto con la víctima en la villa marítima.
El fiscal Puntel alegó que quedaba prueba por producir, como recabar testimonios de familiares, entorno y personal de la Senaf. También pericias psicológicas a víctima e imputado y otras investigaciones sobre aparatos celulares.
Además de denegar el pedido de culminar con la prisión preventiva, la jueza mantuvo la prohibición de nombrar a la menor, pero levantó la prohibición de identificar al policía retirado, ya que se cumplimentaron las Cámara Gesell, que había sido el argumento central de la medida anterior.
El ex uniformado, que ocupaba un cargo provincial, está acusado de haber mantenido relaciones sexuales con una adolescente de 14 años. 
Los hechos habrían sucedido en dos oportunidades entre los meses de abril y junio de 2019 cuando, según Puntel, “aprovechándose de su situación de preeminencia por sobre la niña, hija de una familia amiga, abusó sexualmente de ella en el interior de un vehículo”. Como sustento probatorio, Puntel detalló que cuenta con la denuncia realizada por personal de la Senaf, que habría escuchado un audio en el que la menor destaca que tuvo relaciones con hombres adultos. La menor no se encuentra institucionalizada y el organismo estatal tomó conocimiento de los hechos de forma circunstancial.

Fuente: El Mallín

Comenta desde tu cuenta de Facebook