on 17 grados bajo cero en Manzano Amargo, la cascada La Fragua, un salto de agua de indudable belleza, quedó congelada. El río Neuquén baja con trozos de hielo, y el paisaje muestra el rigor de un invierno como hacía mucho no se veía en la zona cordillerana de la provincia.

Manzano Amargo es un lugar de increíble belleza, y el río Neuquén, que nace a 75 kilómetros más arriba, pasa por allí entre altos paredones.

El pueblo debe su nombre al fruto ácido de los manzanos silvestres. La cascada La Fragua está a unos cuatro kilómetros por la Ruta 54.

Es una cortina de agua cristalina que cae a lo largo de unos 40 metros, y que en estos días, con las bajas temperaturas, quedó por algunas horas detenida en el espacio.

Fuente: Diariamente Neuquén

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