Los dispositivos para combatir este flagelo en la ciudad colapsaron. Mientras miles de mujeres sororas se manifiestan en la calle contra la violencia, muchas otras engrosan el listado de víctimas que esperan una respuesta del Estado para recibir asistencia y tratamiento ambulatorio. Los recursos no son proporcionales a la demanda que se presenta, de modo que los dispositivos para combatir este flagelo, en Cipolletti, han colapsado.

Hace más de un año que el Municipio advierte a la Justicia de que los tres grupos de hasta 15 mujeres víctimas y los dos grupos de hasta 15 varones agresores, cada uno, que siguen un tratamiento psicológico en el Ruca Quimey, están saturados.

«Sabe que hay un listado impresionante de mujeres, y también varones, que esperan ingresar, y que los grupos están completos, no tienen cupo. Los lugares se producen cuando otros terminan el tratamiento o lo abandonan. Esa es la realidad», sostuvo la directora de Atención Integral en Violencia Familiar y de Género, María Elisa Lazzaretti.

No pudo contabilizarlos, porque son muchísimos, pero sí recordó que «hay -por lo menos- 100 expedientes judiciales en lista de espera para abordar, por la Ley Provincial 3040 de Violencia Familiar». Son causas que la Justicia deriva para que la víctima, y su pareja, reciban tratamiento ambulatorio, y que están en pausa porque los únicos dispositivos que tiene para ofrecer el Estado no dan abasto.

La presidenta del Observatorio de Derechos Humanos, María Hernández, reconoció que «los equipos técnicos están todos desbordados en la provincia». Aseguró que, en la mayoría de los casos, cuando llega la intervención del Estado, la situación es de extremo peligro.

«No es mala voluntad de la Justicia, es que no tiene margen para resolver. Se necesita una política clara de acompañamiento. Porque hay programas muy interesantes, pero faltan los fondos para que funcionen», sostuvo Hernández.

En efecto, Lazzaretti aclaró que durante estos años, toda la asistencia psicológica que reciben las víctimas de violencia familiar y de género la aportó solo el Municipio (con el Ruca Quimey y la casa refugio). Incluso en muchos casos también ofrece cobertura a sus niños porque la Senaf carece de recursos suficientes. «No nos podemos desentender», enfatizó.

Por la demanda que se presenta, consideró que «lamentablemente, es necesario armar ya otro Ruca, otro espacio semejante», y arbitrar otras acciones de acompañamiento. «Es cuestión también de pulir la articulación con el Estado provincial, que haya un buen laburo con la provincia, que pueda potenciar los recursos en la localidad y que se trabaje en conjunto con la Senaf, donde es real la falta de recurso humano. Por eso sería interesante que se articule con el área de equidad de género que se va a armar», acotó Lazzaretti.

Las mujeres se movilizaron

Se conmemoró ayer el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. En Cipolletti hubo una jornada de concientización por la mañana, mientras que por la tarde se realizó una masiva movilización.

Por Guadalupe Maqueda

Fuente: LMC

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