Hoy se realizó la primer audiencia del debate oral y público contra el presidente del Club Racing de San Antonio Oeste y contra quien se ocupaba del alquiler de la cancha de fútbol en la que falleció Nicolás Guiterre.

El presidente de Racing Club de San Antonio Oeste, Héctor Barilá, y el concesionario, Paulo Sandoval, llegaron a juicio acusados por el delito de «homicidio agravado por dolo eventual» de Nicolás Guiterre, en calidad de coautores, ya que ambos compartían en partes iguales las ganancias por la explotación comercial de la cancha donde falleció el chico.

El 23 de febrero de 2017, el adolescente que estaba jugando un partido de fútbol en el predio, recibió una descarga eléctrica que le produjo la muerte cuando se apoyó en el alambrado perimetral.

La acusación estuvo representada por las fiscales Paula Rodríguez Frandsen y Mariela Coy, y por Ezequiel Castro y Gerardo Collado en representación de los padres del adolescente que se encontraban presentes en la sala en la que se desarrolló el debate.

En sus alegatos de apertura, Rodríguez Frandsen planteó que durante las 4 jornadas en las que se desarrollará el juicio, «se va a demostrar que los hombres sabían antes del 23 de febrero que las instalaciones eran peligrosas; que existía riesgo de vida y no hicieron nada (no arreglaron el cableado y no pusieron ni disyuntor, ni jabalinas) para evitarlo».

«Lo que sí hicieron es continuar con el alquiler repartiéndose las ganancias en partes iguales. Los dos sabían que la instalación eléctrica era defectuosa e insegura y eso produjo la muerte de Nico Gutierre» enfatizó y agregó que «ambos tenían conocimiento de la fuga de electricidad y no realizaron los arreglos ni el mantenimiento adecuado».

«Como consecuencia de ese accionar el adolescente sufrió una descarga eléctrica al sostenerse con ambas manos del alambrado perimetral que rodeaba la cancha», subrayó.

Entre los testigos que se escucharán en el debate, figuran los adolescentes que se encontraban con la víctima, «quienes ya habían avisado al presidente del club de la descarga del alambrado».

Un perito explicará las falencias que tenía el predio que podrán serán compartidas con el Tribunal «cuando en el marco de la declaración, un referente de la Unidad de Asistencia para la investigación Fiscal de la Procuración General, proyecte la reconstrucción virtual realizada en el lugar de los hechos».

«Lo ocurrido fue la crónica de la muerte anunciada porque ambos imputados sabían que alguien podía morir y ello explica el delito imputado», dijo la fiscal al finalizar su alegato.

La querella adhirió a la acusación destacando que el trabajo durante la investigación fue uniforme entre la acusación pública y la privada. «Se demostrará -dijo Castro- que existió un desprecio a la vida por sobre un interés material».

La defensa de Sandoval estuvo representada por el abogado Danilo Vega y la de Barilá por Hugo Lapadat. Ambos adelantaron que requerirán la absolución de sus defendidos.

Durante la mañana comparecieron cuatro testigos y se espera cinco más a partir de las 17 horas.

Fuente: Ministerio Público

Comenta desde tu cuenta de Facebook