Hace muchísimos años atrás, la tarjeta de crédito era utilizada para comprar electrodomésticos, ropa, y bienes durables. Por la pérdida del poder adquisitivo las personas pasaron a usar el plástico para comestibles, farmacia y gastos cotidianos para llegar a fin de mes. La gente hace colas en los bancos para reclamar, los reclamos frecuentes son los descuentos de tarjetas, bloqueo de cuentas, en muchos casos se descuenta dos veces las cuotas, en el banco la respuesta es: «El sistema no tomó el primer pago». La fecha de vencimiento es cambiada por los clientes pero el banco o la entidad emisora de la tarjeta tarda en hacer el cambio, ésto genera en la gente atrasos o inclusive moras importantes que por supuesto genera intereses altos. No sólo pasa con empleados con cuentas sueldo, con jubilados también.

Un dato a destacar es que se han mantenido los créditos personales, se supone que esta tendencia se debe a que muchas personas han tomado este tipo de créditos para pagar cuotas de la tarjeta de crédito. En caso de demoras o moras, el costo que cobran las tarjetas es elevado por lo que conviene sacar un crédito para cancelar ese saldo.

En cuanto a las tarjetas de crédito, creció la morosidad y por ende, bancos y tarjetas comenzaron a limitar el consumo por temor a que las personas no abonen sus deudas. Las personas hacen reclamos en los bancos solicitando les devuelvan la cuota descontada demás, explicando que los descuentos no le permitirán pagar alquiler, medicamentos, inclusive comer. la sensación de desprotección día a día es expresada en las largas colas de los bancos entre la gente y la impotencia es la protagonista de las situaciones personales de cada uno de ellos.

Financiarse con la tarjeta de crédito puede tener un costo de hasta 170% anual, Todos los «maestros» de las finanzas dicen que es la peor manera de financiarse porque suele tener la tasa más alta del mercado. Pero, en momentos en que los sueldos se acaban cada vez más rápido y la gente (afortunada que tiene el sueldo en blanco) se ve obligada a «tarjetear», algún arriesgado puede lanzarse a lo que en la jerga bancaria llaman «revolving», es decir: pagar el mínimo de la tarjeta y financiar el resto.

Hoy, los bancos están cobrando una tasa efectiva anual de hasta 170% para los productos más tradicionales o hasta 180% en las tarjetas que tienen en sociedad con puntos de venta, por ejemplo, según los datos que recopila el Banco Central. Si el cliente es de bajo riesgo y el banco le permite hacer un pago mínimo de 5% ($ 500) sobre $ 10.000, al mes siguiente se deberán 10.145. Si vuelve a pagar el mínimo, al otro mes deberá $ 10.292, según un simulacro que realizó Invertironline.

Al cabo de 12 meses, realizando pagos mínimos, la deuda es 18,88% mayor a la original», detallan. Hay que tener en cuenta que el pago mínimo incluye además de los intereses, los costos administrativos, seguros y demás gastos asociados. Esto quiere decir que muchas veces se paga solo el interés más otros gastos y no se reduce el capital. Por ejemplo, si durante ese año solo se hace el pago mínimo de 5%, al cabo de los 12 meses se habrá pagado $ 7.100 y quedaría aún una deuda de $ 11.300.

Si se paga el mínimo, al mes siguiente toca abonar la diferencia que no se pagó del resumen anterior, los intereses calculados sobre la deuda que quedó por haber pagado el mínimo más todo el resumen nuevo. Ese monto a su vez tendrá una parte que puede ser pagada parcialmente, pudiendo acumularse deudas (e intereses) por sucesivos pagos mínimos o parciales hasta el límite de riesgo que el banco permite. Es el efecto bola de nieve.

Cinco claves para entender los gastos de la tarjeta de crédito

La tarjeta es una herramienta muy cómoda a la hora de pagar. Pero muchas veces suele ocurrir que cuando llega el resumen, llegan también algunas sorpresas. ¿Cómo solucionar este problema y reducir los costos?

Muy pocas son las personas adultas en la actualidad que no poseen tarjetas de crédito. Esto se debe, en parte, a que son grandes aliadas a la hora de hacer compras ya que permiten el pago en cuotas y, además, el beneficio de no trasladar efectivo.

Pero, como dice el viejo refrán, es un arma de doble filo. Es por eso que en la cápsula de hoy se brindarán consejos para saber el funcionamiento de la tarjeta y así, evitar dolores de cabeza a fin de mes.

Por empezar, hay que saber que pagar con la tarjeta de crédito implica que se puede gastar más del dinero que se tiene en la cuenta. Esta deuda se pagará al mes siguiente o en cuotas, a lo largo de varios meses. Por supuesto, que como cualquier préstamo, esta forma de pago tiene intereses y comisiones que hacen que el precio final no sea el mismo, y aumente.

Por lo general, todas las tarjetas tienen una serie de costos incluidos en ella como por ejemplo: las tasas de interés que se aplica a las cantidades financiadas y la cuota de mantenimiento anual.

 El límite de gasto dependerá del historial como deudor y de la situación financiera de cada uno

¿Cómo reducir gastos?

Si se tienen varias tarjetas en la billetera, se estarán pagando gastos fijos de renovación y mantenimiento por cada una de ellas. Si alguna de esas tarjetas no se usa normalmente, es conveniente cancelarla y concentrar el gasto en la tarjeta que más interese.

Por otro lado, luego de que llega el resumen hay tres opciones a la hora de devolver el monto:

– Pagar todo el gasto de una sola vez: Esta es la opción más recomendable para no tener que pagar intereses.

-Pagar el mínimo exigido por el banco: Esta forma de cancelación alarga el plazo de devolución de la deuda y por lo tanto genera mayores intereses y gastos. Esta opción conviene utilizarla solo cuando sea verdaderamente necesario y urgente.

– Cancelar cada mes un monto superior al pago mínimo mensual: Esta opción es un intermedio entre las anteriores y permite reducir gastos e intereses de la deuda.Los intereses que se pagan por las deudas de la tarjeta de crédito son los más elevados de todas las financiaciones, incluso mayores que los préstamos bancarios

Por eso, es aconsejable siempre saber cuáles son los gastos y las cuotas que quedan – en caso de que se haya elegido esta modalidad- y siempre que sea posible, pagar cada mes el saldo total de la tarjeta de crédito para no tener gastos de más. En el caso de que se esté pagando el mínimo, se recomienda hacer los cálculos para conocer el estado de la deuda y evitar sorpresas.

La Posta Rionegrina

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