En las ciudades chicas nos conocemos todos, por cruzarnos, porque es amigo del primo o porque es vecino, o nada más y nada menos porque llegan a un lugar que muchos desean y otros admiran, eso pasó con Boris,  sus amigos y yo lo conocemos como Boris, pero su nombre es Gabriel Tabares. Boris (Así lo llaman desde que tiene conocimiento) es un pibe humilde en sus actos y palabras, a tal punto que siente vergüenza cuando habla de él, de sus triunfos, minimiza sus logros.

Lo cierto es que el pibe del Puerto del Este con mucho sacrificio de su familia llegó al lugar que está, gambeteando las adversidades económicas y enfrentando la soledad de la gran ciudad. Porque para cumplir sueños en muchos casos, el camino es muy duro, y ahí está mi reconocimiento, porque el talento puede ser nato, pero el sacrificio, la disciplina, la soledad, el destierro son dificultades y adversidades que sólo los valientes enfrentan y ahí, ya es un campeón para todos los que lo rodean y quieren, para su familia, amigos y la comunidad de San Antonio Oeste y el Puerto.

Fueron duros los comienzos para un pibe que hoy tiene 18 años y que llegó de Corrientes a San Antonio Oeste a los 4 y entrenó a partir de los 5 añitos con el profesor Trujillo que como no tenía un equipo formado, Boris participaba de la peña de Boca en San Antonio Oeste. Ya pintaba bueno en la cancha, por eso después de jugar hasta los 12 años en el equipo ya consolidado en el Puerto lo convocaron en Ferro de Sao, jugó hasta los 16 en Ferro y fue uno de los que levantó la copa de campeones. Para la selección de la liga rionegrina sub-quince también jugó en el 2016.

Gabriel Tabares después de pasar varias pruebas e intentar con Boca, River y el actual equipo en el que se desempeña, por fin, ya con ganas de rendirse se presentó por última vez, una prueba en la que dudó si presentarse o ir a la escuela, la corazonada fue acertada porque ese octubre inolvidable del 2017 le dijeron que debía ir en diciembre a Bs As. y Boris dejó familia, amigos, colegio, su pueblo para ir detrás de un sueño.

Su padre incondicional apoyo para cumplir el sueño de su hijo acompañó a Boris y se alojaron unos días en la pensión del club. Lo convocaron en dos oportunidades más y viendo el rendimiento lo dejaron en sexta división de San Lorenzo de Almagro.

Éste año jugó en quinta división y tiene contrato para el año que estamos por comenzar para jugar en la cuarta división. Mates de por medio hablamos de todo, de comenzar a estudiar nuevamente, de los amigos, de los veranos que llega a disfrutar nuestras playas y a mimar el alma a sus pagos. Hablamos de fútbol, de los clubes grandes, de los sueños, de los miedos…

Boris es un pibe del Puerto, de Río Negro, que juega en San Lorenzo. Un chico al que no le resulta fácil todavía disfrutar de sus logros, pero compensa esa nostalgia de extrañar con cada gol que convierte y festeja con sus compañeros de equipo. Gabriel Tabares es un chico que tiene un sueño medio cumplido y va camino a cumplir muchos más.

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