El senador Martín Doñate vaticinó que «en Río Negro, hay 2023». Así, aseguró que el peronismo y el Frente de Todos puede ser competitivo en las elecciones a gobernador. Indicó que confía en la «nueva generación» de dirigentes y puntualizó que en política «no hay imbatibles». «El radicalismo parecía imbatible durante 28 años y se terminó. También parecía imbatible Juntos y en 2017 sufrió una derrota importante».

Doñate dialogó con el diario El Cordillerano. En la entrevista también repasó su relación con la gobernadora Arabela Carreras y el nuevo rol de Senador.

¿Cómo ve el escenario del PJ rionegrino?

Yo digo que en Río Negro hay 2023 y que el peronismo va a tener un protagonismo muy fuerte. Hay que confiar en esta nueva generación que tiene un proceso evidente de transición de acá a los cuatro años que quedan por delante. Tenemos un escenario distinto, porque somos oficialismo nacional y además tenemos unos cuadros dirigenciales en toda la provincia, que si somos inteligentes y podemos armonizar esas políticas nacionales, llevarlas a territorio y presentarle una expectativa a la sociedad rionegrina, tenemos enormes chances de concretar que el Frente de Todos, pueda gobernar Río Negro el día de mañana.

-Según muestran los resultados de las elecciones, Juntos Somos Río Negro parece casi imbatible, ¿cómo se le gana?

Esto es muy dinámico. El radicalismo parecía imbatible durante 28 años y se terminó. También parecía imbatible Juntos y en 2017 sufrió una derrota importante. Creo que hay momentos de la historia de los pueblos y de las sociedades que tienen sus características particulares. Y yo confío plenamente en esta dirigencia que hoy nos toca asumir la responsabilidad de trabajar en roles institucionales importantes. Hemos aprendido de los errores cometidos y tenemos que tener mucha paciencia. La paciencia que tuvo Cristina, Alberto Fernández, la inteligencia que tuvieron ellos para concretar un gran espacio, que generó la expectativa de la sociedad argentina y que hoy gobierna el país. Confío en que podemos hacer lo mismo en Río Negro.

-¿Y usted dónde se ubica en ese armado?

El rol que me dio la sociedad rionegrina como senador y que debo cumplir es suficiente como para ayudar a la provincia, a los rionegrinos y a mi espacio político, a tener representantes dignos del voto popular. Veremos en los próximos meses cómo se reconfigura el escenario y cómo construiremos a partir de lo que viene las autoridades de nuestro partido y de nuestro frente electoral. Pero esto no es una preocupación, al contrario. Es un dato menor frente a tamaña demanda que tiene la sociedad rionegrina. No está preocupada en quiénes van a ser las autoridades del partido, ni los secretarios generales, está lejos de eso. La gente está preocupada para que quienes ocupamos cargos institucionales, hagamos lo que tenemos que hacer para sacar al país adelante y en eso estamos.

El Senado y la relación con Carreras

¿Cómo arrancó en su nuevo rol de senador, tras su paso por Diputados?

Con muchas ganas, mucha energía, mucha actividad. Cumpliendo con ese compromiso que asumimos con el electorado rionegrino cuando fuimos candidatos a senadores, que era poner a Río Negro en la agenda nacional y a Bariloche en particular. Nos comprometimos con el empresariado de Bariloche, con el sector de los trabajadores, con la vida social y económica de esta ciudad, a darle mucha importancia a nuestra vidriera internacional que es Bariloche, protagonista de nuestro producto bruto geográfico a través del turismo, del desarrollo científico y tecnológico y por eso no es casual, que se haya anunciado una nueva conexión internacional con San Pablo. Y seguirán estas buenas noticias para Bariloche, porque si hay uno de los objetivos que persigue el gobierno del presidente Alberto Fernández, es claramente la movilidad social ascendente, el consumo interno, el turismo como motorizador de la economía y el ingreso de dólares, que es muy importante para la recuperación de la economía en general.

-Se lo vio en diversas reuniones con ministros, ¿cuál es el objetivo de estos encuentros?

Hemos hablado con todos los ministros. Hemos acercado a los intendentes, hemos ido con los diputados a arrimar las demandas de los intendentes. Estuvimos acompañando al intendente de Viedma con algunas gestiones hace pocos días. Esto es la necesidad de que la Patagonia, Río Negro y los municipios de nuestra provincia vuelvan a recuperar el protagonismo perdido. Si hay una región que retrocedió en todo sentido durante el gobierno de Mauricio Macri fue Río Negro y creo que rápidamente estamos viendo que hay un gobierno de otro tenor, que tiene otra perspectiva, que tiene otra cosmovisión de hacia dónde tiene que ir la Argentina y que ha vuelto a poner a la Patagonia en el protagonismo nacional.

-¿Cómo vivió el cambio de ser oposición a pasar a ser oficialismo?

La verdad que hemos sufrido mucho ser oposición. A mí me apasiona la gestión, poder transformar y lamentablemente como oposición tuvimos que tener un rol de denunciar todo lo que estaba sucediendo. Lo advertimos en la campaña electoral 2015 que si ganaba Macri se iban a tomar medidas que iban a tener consecuencias nefastas para la sociedad argentina, pero nunca pudimos advertir el tamaño del daño que se hizo: endeudamiento, desprotección social, retroceso en materia de derechos, el abandono que tuvo el país, la caída estrepitosa de la economía, el endeudamiento estructural. Nunca pensamos que iba a ser tan violento. Y hoy nos toca nuevamente ser oficialismo y poner a la Argentina de pie y lo vamos a hacer, porque ya lo hicimos en 2003 con Néstor Kirchner y Cristina Fernández y Alberto Fernández es la persona indicada para llevar las riendas del país en este momento. Ninguna de las medidas va a perjudicar a la Argentina, sino que lo primero será proteger a los sectores más vulnerables, a nuestros trabajadores, a los empresarios, a la industria nacional y por ese camino estamos.

-Más allá de su rol institucional, le toca ser oposición a la gobernadora Arabela Carreras. ¿Cómo es el vínculo?

Es correcto desde lo institucional. Nosotros en el Senado somos representantes de la provincia y de sus intereses. Con lo cual, no tener un contacto y un trabajo institucional con los gobernantes de la provincia, sería una contradicción de nuestra función. Eso no quita que lamentablemente se cumplió todo aquello que advertimos durante estos cuatro años, de todas estas políticas que avaló el gobierno provincial y las consecuencias que iba a traer el hecho de no pararse con firmeza frente al gobierno nacional, cuando la Patagonia y Río Negro iban retrocediendo. Lamentablemente teníamos razón. Ojalá que el gobierno rionegrino pueda reflexionar sobre lo que sucedió en la Argentina y pueda hacerse cargo también sobre las consecuencias que tuvo el acompañamiento a la gestión de Macri. Y estamos contentos que puedan ser parte del fortalecimiento que tiene que tener nuestra Argentina y nuestro presidente y que la gobernadora y sus representantes parlamentarios, acompañen las medidas que nos tienen que hacer salir de esta crisis de manera rápida.

Fuente: ADN

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