El fiscal Guillermo Merlo lleva adelante una investigación sobre una denuncia por vejaciones, lesiones y abuso sexual con acceso carnal que pesa sobre efectivos de la policía rionegria que trabajan en la Comisaría 45 de Cipolletti.

Según se desprende la investigación, el hecho se produjo luego de la intervención policial por un tiroteo en una Iglesia Evangélica, que terminó con detenciones. Uno de los apresados, habría sufrido las agresiones, relataron testigos.

Merlo, junto al abogado querellante, Rafael Cucherelli, solicitaron la apertura de todos los celulares secuestrados. También pidieron la prueba de ADN sobre los elementos secuestrados en la comisaría del Mapu durante un allanamiento del 21 de mayo pasado, entre ellos, las cachiporras de los efectivos denunciados.

Las pruebas de ADN fueron encomendadas a un laboratorio de Bariloche, mientras se intenta avanzar en Cipolletti con la apertura de los teléfonos celulares que pertenecen a los policías sospechados.

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