Las declaraciones posteriores a la agresión que sufrió un médico del Alto Valle esta madrugada dieron fuerza a la hipótesis de revancha o venganza por la muerte de un familiar con COVID-19.

En el marco de dos allanamientos realizados en Sargento Vidal (Campo Grande), hoy se detuvo a un hombre sospechado de ser el autor de los disparos en contra de un médico del hospital. 

Durante la jornada declararon todos los testigos que observaron el hecho y aportaron información de vital importancia que «permitió avanzar en la hipótesis que el agresor podría ser un familiar o allegado a un fallecido por COVID-19», según señala la información del Poder Judicial.

Esta tarde la fiscalía de Delitos contra las Personas de Cipolletti solicitó a la jueza de Garantías en turno que se disponga la orden de detención del sospechoso y autorice los allanamientos.

Además de demorar al joven, se buscaba el arma de fuego que habría utilizado el agresor, entre otros elementos de relevancia para la causa. Las diligencias arrojaron resultados positivos en cuanto a la detención pero el arma de fuego utilizaba no pudo ser hallada hasta el momento.

Surge de las primeras evidencias que el hecho habría ocurrido alrededor de la 1 de la madrugada, en la sede del nosocomio de Campo Grande, cuando una persona joven accedió a la zona de ingreso al centro de salud y disparó en tres oportunidades contra el profesional.

«Afortunadamente, y pese a las lesiones sufridas, según indicaron los facultativos médicos, la vida de la víctima no corre peligro y se espera una evolución favorable», indica la información oficial.

En las próximas horas, la Fiscalía pedirá la formulación de cargos para exponer el hecho investigado y las evidencias recolectadas hasta el momento. (MPF)

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