El intendente del Frente de Todos vuelve a despedir trabajadores esenciales en pandemia.

Hace instantes, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) comenzó el bloqueo de la Ruta Nacional 3 a la altura de Sierra Grande, impidiendo el acceso a la ciudad y a Playas Doradas. Denuncia una segunda ola de despidos en el Estado municipal, recargada con una impronta misógina sobre mujeres madres.

A los despidos de 2020, se suma ahora la cesantía de trabajadoras de Desarrollo Social, quizás el área más sensible del municipio a cargo de Renzo Tamburrini, del Frente de Todos. Las víctimas, trabajadoras con más de cinco años de experiencia, fueron despedidas bajo el desamparo de una relación contractual irregular. 

«Es lamentable la actitud de Tamburrini: pésima imagen deja en la campaña electoral que el Frente de Todos realiza en las localidades de la provincia», aseguró Rodrigo Vicente, secretario general de ATE. «Porque además de violar el decreto presidencial que protege las fuentes de empleo, Tamburrini echa con desprecio a mujeres, madres, sostén de familias».

Vicente subrayó que Tamburrini viola el decreto presidencial 39/2021, que prorroga hasta el 24 de abril la prohibición de despidos sin causa: una decisión adoptada por el presidente Alberto Fernández al principio de la pandemia, que busca proteger las fuentes de empleo. 

Para ATE, Tamburrini se empecina con el personal municipal más vulnerable. El año pasado, en plena pandemia, el intendente echó a trabajadores con jornadas de lunes a lunes, sin franco ni reconocimiento de feriados y horas extras. 

Asimismo, agotó toda voluntad de diálogo hasta ser convocado por la Secretaría de Estado a negociar en paritaria luego de 18 meses de congelamiento salarial para tampoco llegar a un acuerdo.

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