Así lo informó el abogado de la familia de la víctima. El malestar y la indignación, tras conocerse el brutal maltrato al que una cuidadora sometía a una mujer mayor, creció con el correr de las horas y el hecho causó conmoción en todo el país. La abuelita ni siquiera es capaz de recordar los hechos, explicó Pablo Calello: «no sé por qué me pegaría», dijo alguna vez. Se evalúan los informes médicos porque presenta lesiones y un coágulo en la cabeza.

 Mucha indignación, enojo, malestar y conmoción causaron en todo el país, las imágenes de un video donde se observa a una cuidadora maltratar a una abuela de 100 años de Bariloche.

El abogado de la familia, Pablo Calello, explicó que la investigación lleva meses y recientemente se logró notificar a la cuidadora, de apellido Chodilef, porque «se escondía» para evitar este paso judicial. Calello reveló además que la acusada también es víctima de violencia intrafamiliar y por eso posee un botón antipánico. En un determinado momento, cuando lo accionó, finalmente pudo ser localizada.

En un primer momento, ante la interpelación de un familiar de la víctima, negó los hechos y hasta quedó registrada poniendo una cinta para tapar la videocámara. “Esta HDP le pegó, gritó y maltrató brutalmente a la abuela Zulma en Bariloche. Por favor, les ruego que me ayuden y le den RT al video para que nadie más contrate a este monstruo y ningún abuelito más sufra tanto dolor. #ConlosabuelosNO”, publicó Matías Bagnato, sobreviviente de la masacre de Flores e integrante del Observatorio de Víctimas de Delitos, en su cuenta de Twitter junto al video.

El letrado sostuvo que la investigación lleva meses y que ya se logró llegar a «una audiencia de formulación de cargos». «La intención nuestra es buscar la mayor cantidad de medios probatorios para lograr un agravante más y buscar una condena mayor»; sostuvo. Hoy la carátula de la causa es por lesiones agravadas con alevosía, pero «hoy esta figura legal nos da menos de 3 años», por lo cual no cumpliría prisión efectiva.

«Esta abuelita no recordaba por qué le aparecían lesiones, manifestaba por qué me pegaría… era una persona con doble personalidad. Es una persona indefensa, muy vulnerable, al cuidado de esta señora».

Calello sostuvo que las sospechas comenzaron «cuando la nieta de la víctima se acerca para abrazarla y ella levanta los brazos como protección, esto automáticamente empieza a generar sospechas». La otra cuidadora también notaba reacciones extrañas: «pasaba caminando por delante y ella encogía los pies, por haber recibido golpes».

Solo un día bastó para advertir la crueldad de Chodilef, que tenía la obligación de cuidarla, se indicó. «Ahí se la interpeló, le avisan que colocaron una cámara y reacciona de mala manera. Y en un momento va y coloca una cinta en la cámara para taparla, cuestionando el por qué la estaban grabando y dijo que nunca le había pegado a la abuela».

Fuente: B2000

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