Yohana es carnicera, de Conesa (25 años) y Sofía es árbitro, de San Antonio Oeste (23)

Yohana Micaela Galván vive en General Conesa, tiene 25 años,  y es carnicera.

Cuando su profesión de instructora de zumba no le permitía ganarse la vida, buscó otro trabajo y consiguió de cajera tres veces por semana, en una sucursal. Su curiosidad hacía que le preguntara todo a sus compañeros de trabajo, denominación de los cortes de carne, cómo cortar, y todo lo relacionado con el oficio.

Pasado el tiempo con perseverancia e insistencia le pedía al encargado entrar de carnicera, y así un día la llamaron de la carnicería  central y la sorprendieron con la noticia … A la tarde se convertía en carnicera… Le advirtieron que era difícil y Yohana asegura que no fue nada fácil. Hacer fuerza, cortes mal hechos, el cuerpo cansado, pero no aflojó, siguió la meta que se había propuesto y aprendió.

No fue fácil tampoco escuchar comentarios machistas, clientes que no la trataban bien por el hecho de desempeñarse en una tarea que siempre es realizada por hombres, «También están los otros, los que te felicitan, los que demuestran admiración, los que alientan».

Yohana manifiesta tranquilidad, un ambiente laboral ameno, se considera ya una carnicera hecha y derecha, que se maneja con comodidad en el oficio.

Yohana es una servidora nata, le hubiese gustado ser policía, suboficial de la armada, prefecta, hace poco rindió para el SPLIF, pero no tuvo suerte, cada vez que rindió para alguno de sus sueños la estatura, la vista o “algo” le jugaron una mala pasada.

Cuando le pregunté a Yohana con que sueña, no me quedaron dudas que nació, creció y vive pensando en el otro, porque la pregunta fue abierta, para que responda lo que le salía del corazón en ese momento y lejos de responder con algo personal, respondió que su sueño es el bienestar de su familia, salud y poder ayudar a sus padres en todo lo que necesiten.

Yohana es de esas mujeres que se atreven que marcan la diferencia, que la luchan, que aunque se le cierren mil puertas saben que rendirse no es un término que conozca.

SOFIA ANTUAL de 23 años, de San Antonio Oeste, trabaja y estudia, debutó como la primera mujer en SAO en la terna arbitral con ACAF (Asociación central de árbitros de fútbol)

Sofía estudia para ser docente de Educación física, no es la primera árbitro en Río Negro, una amiga que ya incursionaba en las canchas la invitó a esos espacios y no lo dudó, comenzó a capacitarse. Se siente cómoda. está en un proceso de aprendizaje.

El arbitraje es un trabajo, porque es remunerado. Empezó este año y un árbitro e instructor de San Antonio la convocó y fue juez de línea, Marcelo Ortiz, el instructor, subió el estado a las redes, llamó mi atención… Convengamos que el árbitro mujer no solamente desempeña la misma tarea que el hombre que corre en la cancha a la par de los jugadores y dirige el partido, también es recepcionista de los famosos «piropos» de los apasionados del fútbol que van a presenciar los partidos, alentando a su equipo, pero asegura Sofía que con la participación de las mujeres es mucho menos violento el fútbol y hay cierto respeto. Sofía piensa que no hay deporte que no se adapte a las personas, no importa el género.

Hay que ser realistas y también felicitar a quienes en este tipo de espacios otorgan la posibilidad a estas Jovencitas que rompieron los estereotipos de actividades históricamente encomendadas a los hombres. Aunque transitamos el 2021 aún no es fácil conquistar ciertos sectores denominados muy masculinos. Ellas, como otras tantas mujeres que de forma anónima lograron y logran a diario abrirse paso en oficios, profesiones y deportes que eran exclusividad de los hombres.

Hablame de igualdad de género… Un aplauso!

Nota: Mariela Uribarry

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