Una niña de un año que pasaba un fin de semana familiar en un camping de la Isla Jordán de Cipolletti sufrió gravísimas quemaduras. La mamá relató que la pequeña jugaba con sus primas cuando escuchó sus gritos desesperados. Había caído a una zanja con brasas, ocultas entre ramas y basura. El club privado que tenía la concesión tendrá que indemnizarla por más de cinco millones.

La familia de la niña acababa de ingresar al Club Social Cultural y Deportivo Municipal, que es una entidad privada con autorización para administrar el espacio recreativo. El municipio de Cipolletti hizo la primera cesión en 1983 y luego fue renovando la concesión a un grupo de empleados municipales. Era un fin de semana de verano y las personas habían abonado la entrada para pasar el día allí.

La mamá de la nena estaba acomodando las cosas cuando oyó gritar terriblemente a su hija y al observar, la vio apoyada en el suelo. Al acercarse constató que tanto sus manos como sus pies se encontraban sobre cenizas que había depositadas en una zanja del lugar, cubiertas con hojas secas. Al levantar a la pequeña, le quitó sus ojotas de goma y observó que se le estaba saliendo la piel. La niña fue trasladada con urgencia al hospital en un vehículo particular. Permaneció internada por dos meses y debieron colocarle injertos de piel. Una pericia posterior determinó una incapacidad del 31,11%.

En el juicio civil la municipalidad acreditó los convenios de cesión de uso con instituciones sociales, sindicales y deportivas con los permisos de ocupación para instalaciones de clubes recreativos y deportivos. Informó que solo prestan el servicio de recolección de basura por los sectores públicos y que el día anterior no recibieron ninguna denuncia por quema de hojas o basura en el sector de la Isla Jordán.

El fallo, que es de primera instancia y no está firme porque puede ser apelado, determinó la responsabilidad de la Asociación Civil Club Social Cultural y Deportivo Municipal. Consideró que esas brasas o cenizas calientes representaban una “cosa riesgosa” y que la administración debió extremar los cuidados, sobre todo porque se trataba de un espacio recreativo.

La demanda prosperó por el monto total de 5.288.641,94 de pesos y esa cifra incluye el daño físico e incapacidad sobreviniente (por 4.376.641,94 de pesos); el daño moral (por 762.400 de pesos) y los gastos médicos, farmacéuticos y de traslado (por 150.000 pesos).

Respecto del daño moral la sentencia sostiene que la calidad de vida de la niña ha sido menoscabada ya que su existencia sufrió una intromisión negativa injustificada por causa del daño. Se consideró también que a raíz del infortunio permaneció dos meses internada, tuvo que ser sometida a varias intervenciones quirúrgicas para colocarle injertos de piel, con cuidados en atención al tipo de lesión (quemaduras A-AB), ello sumado a la corta edad de la misma. A su vez, indicó el perito médico que en el futuro deberá ser intervenida nuevamente.

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