Las altas temperaturas del verano incrementan la necesidad de tener mayor hidratación y el consumo de agua, así como de frutas y verduras es fundamental desde la primera hora del día.

El agua es el principal componente del organismo, un nutriente esencial e imprescindible y durante los días de mucho calor, se transpira con mayor frecuencia para que podamos mantener nuestra temperatura corporal, produciéndose una mayor pérdida de líquidos, que debemos reponer.

La cantidad de agua total en el cuerpo depende de varios factores como la edad, el sexo, la temperatura, el metabolismo, el estado de salud, la actividad física, la dieta, la medicación, entre otros.

En general, la ingesta de líquidos debe aumentarse en caso de exposición a altas temperaturas y según la actividad física realizada. El Ministerio de Salud de Río Negro recomienda tomar de 2 a 2,5 litros diarios de líquidos (preferentemente, agua).

“Lo principal es tener en cuenta qué actividades vamos a realizar a lo largo del día, tanto las nuestras como las de la familia. Lo ideal es llegar a consumir dos litros de agua, o acercarnos lo más posible a eso. Si hacemos actividades al aire libre o vamos a la playa, es fundamental llevar siempre botellas de agua segura”, sostuvo Agustina Salgado, Nutricionista del equipo de Enfermedades Crónicas No Transmisibles del Ministerio de Salud.

Una de las opciones para facilitar su consumo es saborizarla de manera natural, con unas gotas de limón, pomelo, naranja o cualquier otra fruta regional, de acuerdo a la zona de la provincia.

“Nuestro cuerpo también se hidrata con los productos que comemos, entre ellos las frutas de estación, que nos dan un extra de energía, son sanas y naturales”, dijo la profesional.

Con respecto a la colación, Salgado indicó que una opción saludable es reemplazar las harinas y los alimentos fritos por frutas y verduras, sobre todo a la hora de ir al mar, el río o el lago.

“Los productos de la playa como churros o tortas fritas, que muchas veces no se pueden evitar, implican un mayor gasto de energía a la hora de procesarlos, y su ingesta es más pesada. Como alternativa podemos consumir tomates, choclos o zanahorias, así como un bizcochuelo o galletitas hechas en casa. Cualquier preparación casera, que no sea frita, será mejor”, remarcó Salgado.

Cuando el cuerpo no repone el líquido suficiente, puede aparecer el riesgo de sufrir deshidratación, si bien puede afectar a todas las personas, los niños de corta edad y, especialmente los adultos mayores son los grupos más susceptibles a sufrirla.

Alertas a tener en cuenta

-Sequedad en la boca
-Dolor de cabeza
-Aumento de la sed
-Náuseas
-Confusión
-Orina oscura

Recomendaciones para evitar la deshidratación
-Beber agua en las comidas y durante el resto del día.
-No esperar a tener la sensación de sed ni la boca seca.
-Hidratarse antes, durante y después de realizar una actividad física.
-Llevar siempre una botella de agua, principalmente en lugares muy calurosos.
-Limitar la ingesta de bebidas azucaradas.
-Durante el embarazo y lactancia, aumentar el consumo de agua.
-Ofrecer agua a los niños y adultos mayores, ya que se deshidratan rápidamente.
-Consumir frutas naturales de estación y sin agregado de azúcar, licuados con agua segura y gelatinas para aumentar el consumo de agua.
-Recordar que las bebidas alcohólicas no son adecuadas para la hidratación.

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